Peso 98,9 kg.
Ayer intenté hacer un lomo de cerdo relleno con resultado incierto.
Digo intenté, porque aunque lo hice, no me quedó de mi agrado, fue más bien una chapuza. Y ya sabemos que no hay juez más severo que uno mismo, pero en este caso, cualquiera me hubiera condenado.
Compré un lomo de cerdo congelado en Mercadona, cuando lo descongele, vi, que no era realmente uniforme, además, era muy delgadito para poder abrirlo con propiedad.
De todas formas, me puse manos a la obra. Le hice un corte transversal, y lo rellené con queso, bacon, pasas, después lo cerré, utilizando palillos, otro fallo, ya que no preví que tendría que cerrarlo.
Una vez realizado, con la correspondiente pérdida de presencia, lo unte de aceite, por arriba y por abajo, y lo puse en la bandeja del horno. Le añadí un chorro de jerez, no tenía otro vino abierto, y lo cubrí con un par de cucharadas de miel.
El horno lo puse a 200ºC, calentando sólo por abajo. Lo tuve media hora, y añadí orégano, tomillo y un poquito de hierbabuena. Añadí algo de caldo de verduras, cuando llevaba 20 minutos.
Comprobé que la carne estaba hecha, y lo tuve 10 minutos más gratinando por arriba.
No estaba mal, pero le faltaba algo, quizá era la carne, que estaba algo tiesa. La presencia no era tampoco la mejor, ciertamente no era muy vistoso.
Quizá debería haberlo tenido a 180ºC, durante una hora o así. No lo sé. Lo que es seguro, es que la próxima vez que intente el lomo relleno, lo haré con un corte fresco.
Ya os contaré.
Sed felices. Siempre se puede.
No hay comentarios:
Publicar un comentario